"La regla número uno es nunca dejar a niños pequeños desatendidos cuando estén cerca del agua. Esta regla se vuelve aún más importante cuando se trata de las bañeras porque es ahí donde la mayoría de los ahogamientos en los hogares ocurren. Nunca se retire para buscar una toalla, atender el teléfono o el timbre. Si debe moverse, lleve al bebé con usted."
"Ha habido niños pequeños que han caído de cabeza a baldes y se han ahogado. En un año reciente, dos de cada tres de estos niños eran de origen Hispano. Guarde los baldes en lugares donde no lleguen los niños. Y recuerde que los baldes que se dejan afuera pueden acumular agua de lluvia. Hasta una cantidad de agua muy pequeña en un balde puede ser mortal."