La CPSC demanda a Maxfield & Oberton por los peligrosos juguetes de escritorio Buckyballs® y Buckycube™

julio 25, 2012
Comunicado número: 12-234

La acción legal fue motivada por la continuación de daño en niños tras la ingestión de imanes


En un esfuerzo por prevenir que los niños sufran más daños, el personal de la U.S. Consumer Product Safety Commission (Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de EE.UU., CPSC) presentó hoy una queja administrativa contra Maxfield & Oberton Holdings LLC, de Nueva York, N.Y., alegando que los Buckyballs y los Buckycubes tienen un defecto en el diseño, el empaquetado, las advertencias y las instrucciones, que representan un riesgo considerable de lesión al público. La Comisión votó 3-1 a favor de aprobar la presentación de la queja, que busca, entre otras cosas, una orden para que la empresa deje de vender Buckyballs y Buckycubes, notifique al público del defecto, y ofrezca a los consumidores un rembolso completo.

En respuesta a una solicitud del personal de la CPSC, varios establecimientos comerciales han aceptado de manera voluntaria el dejar de vender Buckyballs, Buckycubes y productos similares fabricados por otras compañías. El personal de la CPSC pidió a esos establecimientos comerciales que dejaran de distribuir productos magnéticos de alta potencia para manipular, después que docenas de niños pequeños y adolescentes se tragaron varios imanes, los cuales se conectaron en su tracto gastrointestinal y causaron lesiones internas que requirieron cirugía. El mercado en línea eBay también ha acordado implementar pasos para quitar las ofertas de vendedores de esos productos.

El personal de la Comisión presentó la queja administrativa contra Maxfield & Oberton después que las discusiones con la compañía y sus representantes no dieron como resultado un plan de retiro voluntario que el personal de la CPSC considerara adecuado. Este tipo de acción legal contra una compañía es inusual, ya que esta es sólo la segunda queja administrativa presentada por la CPSC en los últimos 11 años.

En mayo de 2010, la CPSC y Maxfield & Oberton anunciaron un retiro cooperativo de unos 175,000 juegos de imanes de alta potencia Buckyball, porque decían en la etiqueta "Edad: de 13 en adelante" y no cumplían con la norma federal para juguetes, la F963-08. La norma requiere que esos imanes potentes que vienen sueltos no se vendan a niños de menos de 14 años.

Los juegos de Buckyballs y Buckycubes contienen hasta 216 potentes imanes de metales raros.

Cuando se llevó a cabo el retiro de 2010, Maxfield & Oberton estaba al tanto de dos informes de niños que se habían tragado uno o más imanes sin sufrir lesiones. Posteriormente al retiro, el personal de la CPSC siguió recibiendo informes de niños que ingirieron el producto y se enteró de incidentes de niños que sufrieron lesiones cuando los imanes se atrajeron mutuamente en el tracto gastrointestinal de la víctima. En meses siguientes, el personal se enteró de una docena de cirugías, entre ellas numerosas operaciones que involucraron a los Buckyballs.

En noviembre de 2011, la CPSC y Maxfield & Oberton trabajaron en cooperación para informar e instruir a los consumidores que los Buckyballs sólo debían ser usados por adultos, y que aunque las situaciones de riesgo difieren según el grupo de edad, el peligro cuando se ingieren varios imanes de metales raros es el mismo. Sin embargo, aun después de la alerta de seguridad, las ingestiones y las lesiones siguieron ocurriendo.

Desde 2009, el personal de la CPSC se ha enterado de más de dos docenas de incidentes de ingestión, y por lo menos una docena tuvieron que ver con Buckyballs. En muchos incidentes fue necesaria una cirugía. El personal de la Comisión alega en su queja que ha llegado a la conclusión de que a pesar de los intentos de alertar a los compradores, los avisos y la orientación son ineficaces y no pueden evitar las lesiones y los incidentes con estos imanes de metales raros.

La CPSC ha recibido informes de niños pequeños que han hallado imanes sueltos que dejaron a su alcance y se los han llevado a la boca. Puede ser sumamente difícil para un padre saber si en un juego falta alguno de los diminutos imanes. En algunos de los incidentes reportados, los niños pequeños tomaron imanes sueltos que se dejaron en un refrigerador y en otras partes de la casa.

El uso del producto por preadolescentes y adolescentes para imitar aretes en la lengua, los labios o las mejillas ha causado incidentes en los que el producto se inhala y se traga involuntariamente. Estos incidentes de ingestión ocurren cuando los niños lo reciben como un regalo o pueden tomar el producto en sus casas o si sus amigos se lo dan.

Cuando se tragan dos o más imanes, éstos se pueden atraer mutuamente a través de las paredes del estómago y los intestinos, resultando en lesiones graves, como perforaciones s en el estómago y los intestinos, bloqueo intestinal, envenenamiento de la sangre y posible muerte. Es posible que los profesionales de la medicina no diagnostiquen la necesidad de una intervención médica inmediata en esos casos, lo que causa un empeoramiento de las lesiones.

Debido al número de incidentes de ingestión recibidos por el personal de la CPSC desde el anuncio del retiro de 2010 y la alerta de seguridad de 2011, el personal de la CPSC busca los remedios expuestos en la queja para evitar más incidentes y lesiones a niños.